Muchas veces nos hemos encontrado con el problema de que precisamente nuestra prenda favorita, la nueva o las más cara de nuestro repertorio se estropea por culpa de una mancha que no sabemos como sacar… tenemos opciones como: usarla y que nos importe poco la mancha, lo cual no favorece a nuestra imagen; le pegamos un parche, que tampoco nos favorece pues siempre se notan; o nos deshacemos de ella. Después de algún tiempo nos enteramos que tenía remedio si hubiéramos…

 

Aceite en algodón: espolvoreado talco para absorber la grasa. Frotar la mancha con un paño impregnado en gasolina blanca y lavado con agua jabonosa.

Aceite en cuero: Frotado con un algodón impregnado en éter. Aplicado con posterioridad crema o cera para hidratar y abrillantar.

Barniz sobre tejido: Si el barniz contenía alcohol, hubiéramos frotado la mancha con  alcohol desnaturalizado. En otros casos era recomendable frotar las manchas con bencina. O llevarlo a la tintorería y ellos habrían hecho eso.

Bolígrafo sobre tejidos: hubieras removido la mancha calentando leche en una olla y sumergido  la prenda durante media hora, lavado normalmente y quedando como nueva. Aunque en muchas ocasiones las manchas de bolígrafo suelen desaparecer al tratarlas con alcohol.

Café sobre tejidos: Frotado la mancha con vinagre y alcohol a partes iguales, dejando secar y lavado tu prenda como haces habitualmente.

Café  sobre tejidos de color: Diluido una yema de huevo en agua y frotado la mancha, a continuación hubieras enjuagado abundantemente tu prenda.

Lápiz labial: frotado con alcohol de 96º. Insistido varias veces ya que esta mancha es difícil de quitar; y luego lavado la prenda con agua jabonosa.

Cera de vela: Rascado el exceso de cera con una cuchara, colocado el tejido entre dos papeles secantes y pasado  una plancha.

Chicle: frotado la prenda  con cubitos de hielo hasta que se congelara el chicle y se desprendiera fácilmente. Tratado los restos con alcohol metílico,  aguarrás, o sumergido en agua hirviente.

Como ves el “hubiera” no existe. Algunas prendas pueden salvarse con productos que tienes en casa.

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente L.

Mtra. Consultora en Imagen Pública