Los nacimientos siempre son motivo de alegría y más cuando la mamá o el papá son personas a las que apreciamos. Sin embargo, y por más emoción que sientas  siempre debes de considerar quién eres con respecto a los nuevos papás… es decir, no es lo mismo ser la hermana de la mamá que la compañera de trabajo que está 3 pisos arriba en el edificio de la empresa. O ser el abuelo del niño, a ser el vecino que  se mudo hace 10 años y no se han vuelto a ver en ese tiempo…dependiendo de la cercanía que tengas con los papás es que deberás de dejar pasar unos días para conocer al nuevo retoño.

Ten en cuenta que a lo mejor la mamá no se siente tan incomoda cuando su propia hermana la ve en camisón y acabada de parir. Pero que tal vez contigo se sienta comprometida a ponerse algo más formal cuando aún no le entra bien. Es cuestión de sentido común.

Lo recomendable es que llames para saber cuando pueden recibir visitas los nuevos padres. Es posible que  la mamá no quiera saber nada de visitas debido a su extremo cansancio. Seguramente te dirán con confianza y  precisión cuando puedes ir a conocer al bebé.

Es muy importante que al presentarte lleves un presente ya sea para el bebé o para la mamá si es que conoces los gustos de ésta. Y que tu estancia no sea mayor a los 30 minutos.  Procura no llegar en los horarios de alimentación del bebé o descanso de la madre. Evita en la conversación temas como muertes de otros bebés recién nacidos, enfermedades en niños, cuánto peso subió la mamá, las exageraciones como si “es el bebé más lindo del universo”, la elección del nombre y comparaciones con otros bebés ya sean propios o ajenos. Al despedirte ofrece sinceramente, tus servicios por si los papás necesitan alguna cosa durante los primeros meses en lo que se adaptan.

 

Artículo escrito por: marthaaline de la fuente

Mtra. Consultora en imagen pública.