Los cubiertos y tu hijo.

El comportamiento en el comedor de casa o en un restaurante dirá mucho de los buenos modales de la familia. Cuando el niño cumple el año y medio es un buen momento para enseñarle a usar la cuchara, limpiarse la boca y sus manitas.

A partir del año y medio a los 3 años, se le enseña a usar los cubiertos, no aventar la comida, utilizar el vaso o taza por sí solo y quedarse sentado hasta que los demás terminen. También se recomienda que inicie con la higiene en la mesa y antes de sentarse a ésta, es decir, lavarse las manos y cara; y evitar salpicar la comida fuera del plato. Después de comer se deberá de asear nuevamente de cara, manos y dientes.

A partir de los 4 a 6 años puede empezar a utilizar cuchillos sin filo para cortar comida que sea muy suave como es el caso del pescado. A partir de los 6 años se puede ofrecer un cuchillo con un poco de filo o sierra para cortar.

Cuando tienen 8 años o más se les puede enseñar a usar los cubiertos que son más específicos como los tenedores para ensalada, cuchillos para pescado, o tenedor de ostras, si a este le gustan.

Cuando inician con el uso de los cubiertos es muy importante enseñarles a dejarlos en la mesa y no distraerse con ellos ya que pueden ser peligrosos para ellos o para algún otro comensal a su lado. No permitir que salgan los cubiertos de la mesa y menos como herramienta para juegos. Puedes iniciar con cubiertos de plástico suave que evitan que los niños se corten. Y conforme vaya creciendo puedes ofrecerle cubiertos con el mango antiderrapante o más adelante cubiertos de metal antioxidante. La edad para iniciar un nuevo cubierto puede variar en base a las capacidades motoras de tu hijo, atención y cuidado que pueda tener con estos, ya que aunque son elementos que los adultos utilizamos todos los días pueden llegar a ser muy peligrosos para ellos.

Comer o no comer

De ningún modo es bueno obligarlos a comer lo que no quieren, si sabes que a tu hijo no le agradan ciertos platillos no lo obligues a consumirlos, invítalo a que los pruebe y que decida por él mismo si los quiere comer, si no son de su agrado intentaen unas semanas o meses. Procura alimentar a tus hijos con comida que sabes que ayudan al desarrollo y salud de él. No conviertas la hora de la comida en un pleito interminable y menos cuando tienes gente que generalmente no come con ustedes. Si el niño no quiere comer lo que generalmente acostumbra, revisa el motivo por el cual no tiene apetito, puede ser por que comió alguna golosina o jugo azucarado antes de la hora de comer y esto alejó su hambre. Revisa que no sea por enfermedad. Si después de unos días continua este comportamiento y lo ves decaído llama a su pediatra. Si por el contrario tu hijo no se ve ni está enfermo y sigue con buen humor y ánimo, déjalo, tal vez esté en esos días en que los niños “no necesitan comer” (a todos los niños les pasa y todas las mamás se mortifican en algún momento de la infancia). Pero si decide no comer, no le des nada entre comidas, acostúmbralo a que hay horarios para comer, si no lo hace en su horario tendrá que esperar al siguiente, eso no solo es por salud, también es cuestión de educación.

Poner  y recoger la mesa

Cuando los niños tienen 5 años o más es buen momento para que aprendan con los deberes de la mesa, es decir, ayudar a poner la mesa y al terminar, recogerla.

Es muy importante enseñarles el lugar en donde va cada plato, vaso y cubierto y a partir de los 8 años enseñarles el uso y orden de las copas y platos extras. Aunque nuestro niño no vaya a consumir vinos por su corta edad si es bueno que inicie su manejo en copas para agua (plásticas), cuando éste tiene compromisos sociales de etiqueta.

Al terminar de comer, los niños pueden ayudar a recoger su plato, su vaso, sus cubiertos y servilletas y colocarlas en el lugar para su lavado o en donde mamá así lo indique. No es bueno, dejar que los niños dejen su plato en la mesa es parte de sus obligaciones como miembro de la casa, su cooperación con las labores en ella.

Distracciones en la mesa

Es muy importante enseñar a nuestros hijos  que existen tiempos para cada cosa que hacemos y que en el caso de la hora de la comida se debe dedicar este tiempo para comer y convivir con los comensales. Evita que vean la televisión mientras comen, esta distracción puede ser, socialmente, negativa, ya que no permite interactuar con los que lo rodean, en este caso con la familia. Lo ideal es que la hora de la comida sea un momento para expresar sus momento gratos durante el día, comentar los sucesos futuros o los deseos de cada quien. Pregunta a tu hijo cómo le fue en la escuela, quiénes son sus amigos favoritos, y por todas las travesuras que ha hecho últimamente. La hora de la comida permite un acercamiento entre familias por lo que la distracción de la televisión o los teléfonos inteligentes o simplemente hablar por teléfono con ajenos a esa comida puede perjudicar el momento social. Jamás pongas en la mesa una computadora, teléfono, celular, revista o periódico. Tu hijo puede relacionar la hora de la comida como un momento poco agradable para estar con papá y mamá. Del mismo modo no permitas que tu hijo lleve a la mesa sus video juegos portátiles o su juguete favorito.

Enseña a tu hijo a:

  • No aventar o jugar con la comida.
  • Utilizar los cubiertos correctamente
  • Sentarse derecho en su silla
  • Utilizar la servilleta para limpiar sus manitas y boca
  • Pedir otros alimentos diciendo “Por favor” y “Gracias”
  • Comerse lo que se le sirve.
  • No gritar, levantarse o recostarse en la silla.
  • Dejar el vaso con agua de su lado derecho al frente de su plato para evitar que lo derrame en un accidente.
  • A poner la mesa y recoger los platos al terminar de comer.
  • Lavarse los dientes inmediatamente después de comer.

Necesitarás paciencia y mucho tiempo para que tu hijo comprenda y lleve al cabo las reglas en la mesa.

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública