Parto En Agua

El primer parto en agua registrado se realizó en Francia en 1803, desde entonces se fue extendiendo poco a poco por todo Europa hasta llegar a América y popularizarse en los años 70’s. En México son más de dos décadas desde que comenzó a comercializarse esta modalidad de parto.

La finalidad del parto en agua es generar un ambiente de relajación tanto para la madre como para el bebé y evitar el estrés del alumbramiento por el que pasan los recién nacidos. Las futuras madres encuentran muchas ventajas ya que permite una mayor movilidad para el momento de la expulsión. También y debido a la temperatura templada del agua relaja los tejidos de la zona perineal, evitando en la mayoría de los casos la episiotomía.

En el caso del bebé permite nacer en un  medio acuoso y a la misma temperatura en la que se encontraba en el interior de la madre, reduciéndose así el trauma del nacimiento. Su adaptación al mundo externo es más lenta lo cual favorece su tranquilidad.

Sin embargo, y pese a que se dice que es una mejor opción para el parto tradicional o por cesárea, no existen estudios científicos que avalen esta teoría como la mejor. Entre los mismos médicos existen discrepancias sobre llevar a cabo un parto en agua, y es que no es cierto que este método sea recomendable para todas las mujeres. Es indispensable que el embarazo se haya desarrollado sin un solo contratiempo, que se haya llegado por lo menos, a la semana 37 y hasta la 41, que la futura mamá tenga los signos vitales normales, que el líquido amniótico sea claro (solo se confirma una vez que se ha roto la fuente) y que el bebé venga cabeza abajo.

En México son cada vez más los centros hospitalarios materno infantiles que tienen la opción de parto en agua, sin embargo no lo comercializan como los centros de nacimiento en agua, ya que aunque tienen la opción, saben que en un parto todo puede ocurrir y tienen que estar listos para cualquier inconveniente que se presente y que ponga en riesgo a la mamá o al bebé.

La opción para tener un parto en agua debe de tener una preparación previa por medio de un curso psicoprofiláctico, sin este, no se permite llevar a cabo un parto de esta naturaleza.

La Organización Mundial De La Salud (OMS) sugiere en “Los Derechos Durante El Parto” la opción de elegir el lugar y la posición para tener un bebé, y el derecho a estar informada de todas las opciones que tiene para este maravilloso evento. PONER LIGA DE LOS DERECHOS DURANTE EL PARTO

Antes de decidir tener un bebé en agua será mejor que consulte con su ginecólogo los pros y los contras de tener un parto en agua, ya que por mínimo riesgo que exista durante el embarazo puede no ser una buena manera de que nazca su bebé. Infórmese bien para tomar la decisión correcta para su salud y la de su hijo.

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública

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