Algunos destinos húmedos o calurosos pueden ser muy incomodos para una embarazada, evítalos, si es que puedes elegir el destino. Si no puedes evitarlos por ser de trabajo o familiares, entonces el consumo de agua deberá de incrementarse al que ya estás acostumbrada.

El uso de bloqueador solar deberá de ser parte de tu rutina diaria, para evitar manchas en la piel o paño (melasma) http://www.sanayhermosa.com/2013/04/melasma-pano/

Existen algunos destinos que pueden ser riesgosos por los tipos de enfermedades del lugar, en algunos casos no hay vacunas o no podrán aplicártelas por lo que será mejor informarte bien del destino al que piensas ir y decidir cancelarlo o arriesgarte tú y tu bebé.

Algunos sitios pueden manejar altitudes a las que no estás acostumbrada por lo que deberás de comentarlo con tu médico antes de viajar. Pueden aparecer ciertas complicaciones que pongan en riesgo  tu salud y hasta la vida de tu bebé o la tuya. En caso de que se imposible cancelar ese viaje deberás de ascender de manera muy lenta para ir acostumbrando a tu cuerpo. Si sientes algún cambio físico, notas algo que no está normal o definitivamente te sientes mal, tómate un día a la mitad del camino para reanudar tu viaje al día siguiente o cancelarlo, No te expongas. Una vez en tu destino deberás de ser monitorizada por un médico calificado durante 3 días seguidos y checarte cada 3 días de estancia en el lugar, del mismo modo con el descenso deberás de ser revisada antes de terminar tu viaje.

Si el motivo del viaje es ir de compras deberás de tomarte tu tiempo. Si estás acostumbrada a que en dos días exhaustivos realizas tus compras normalmente, considera que deberás de descansar varias veces entre tienda y tienda, por lo que en vez de 2 días podrían convertirse en 3 o más. No exageres, evita agotarte demasiado puede afectarte enormemente; desde una hinchazón de piernas hasta llevarte a un hospital para una revisión de urgencia.

Si vas a viajar a conocer otra ciudad o país, considera que no es recomendable unirse a un grupo de turistas ya que estos llevan un ritmo más acelerado del que puedas soportar. Lleva las cosas con calma y descansa continuamente, así como, consume agua embotellada todo el tiempo, o alguna bebida libre de sodio.

Aliméntate bien, realiza tus tres comidas al día, por lo menos; y procura las frutas que tienes que quitar la cascara como el plátano  y verduras bien cocidas, evita todo tipo de ensalada cruda, así como, carnes, pollo y pescados crudos, del mismo modo, evita  los alimentos que puedan ser riesgosos para una embarazada, lee nuestro artículo “Evite Estos Alimentos Durante Su Embarazo” http://www.sanayhermosa.com/2013/07/evite-estos-alimentos-durante-su-embarazo/ . Nunca tomes agua de un grifo, prefiere la embotellada aunque sea para lavarte los dientes.

El llevar todos los datos de contacto de tu médico y de algún médico recomendado de la localidad te hará sentir más segura. Procura tener todos esos datos a la mano en caso de sentirte incomoda o mal. Procura llevar recetas de tu médico en caso de que se presente alguna enfermedad común, las farmacias locales podrán orientarte para adquirir los productos indicados por tu especialista aunque tengan un nombre diferente. Si no conoces o tienes los datos de algún médico de la localidad, concéntrate, a tu llegada, en ubicar el hospital que pertenece a tu aseguradora o el más cercano al hotel o uno materno infantil que cuente con urgencias de todo tipo.

Antes de viajar procura la compra de un seguro hospitalario en el extranjero o para la ciudad que visitas, puede ser de gran ayuda en caso de necesitarlo.

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública

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