Como el resto de la ropa el traje de baño necesita cuidados y tiene instrucciones de cuidado, si haces lo que dice la etiqueta te aseguro que te durará mucho tiempo.

Tan pronto como te sea posible, después de nadar, el bronceador y la sal del mar. Lava tu traje de baño con un jabón suave, enjuágalo muy, pero muy bien con agua fría. Déjalo secar pero nunca directamente al sol.

Evita lavarlo en la lavadora (a menos que así lo diga la etiqueta) y por ningún motivo lo metas a la secadora, el calor dañará las fibras elásticas que te hacen lucir tan bien.

Checa la etiqueta, algunos trajes de baño no deben de ser sumergidos en jacuzzis.

No busques el traje de baño perfecto, mejor busca el que te disimule lo que no te gusta o resalte aquello que quieras lucir. Finalmente la forma como camines y la confianza en como lo luzcas será lo que te hará ver mejor, sin  importar tu forma o tamaño.

 

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública

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