Es complicado sentirse regañada, observada y juzgada todo el tiempo y es que a todas las nuevas mamás, por lo menos los primeros 18 meses, les darán consejos no pedidos cuanta persona se les ponga enfrente: familiares, amigos, personas en el elevador del centro comercial, la del carrito de al lado en el súper, la de intendencia de su edificio de trabajo, etc, etc, etc…

La primera reacción lógica podría ser “gritarles y decirles que no eres tonta” pero eso no es educado. La segunda reacción menos agresiva sería perder 15, 20 o 30 minutos explicando por que haces las cosas o por que no. Pero tampoco es sensato. Lo ideal es que escuches (a lo mejor aprendes algo que no sabias o en verdad tienen razón), sonrías y te retires.  Créeme evitarás muchos problemas, les harás creer que ellos tienen la razón y que seguirás sus consejos. En el momento que te des la vuelta, sacas lo que escuchaste por el otro oído y asunto arreglado. No te quedes con lo que te dijeron, sobre todo si es un regaño o agresión. Pero sí considera lo que puede ser cierto. De cualquier modo, si te han dicho algo que tu pediatra puede aclarar, no dudes en preguntarle. Tal vez existan muchos consejos que no conocías y que pueden parecer  lógicos o ciertos pero que en realidad podrían, incluso, afectar tu vida o la de tu bebé. Como el caso de utilizar algunos productos que al parecer son medicinales y realmente son venenos. No te dejes engañar y sigue tus instintos y consejos seguros de tus médicos.

Artículo escrito por Martha Aline De la fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública