El comprar unos lentes de sol o anteojos no solo debemos de decidir que nos gustan. Va más allá de eso, se trata de la forma del armazón en armonía con respecto a la forma del rostro. Además del estilo, funcionalidad y calidad de los cristales para que nos protejan de los rayos UV y nos ayuden en el mejoramiento de nuestra vista.

En este artículo aprenderemos sobre  la forma del rostro respecto a la forma del armazón y la armonía entre ambos.

 

¿Cuál es el tamaño ideal de las gafas o anteojos en mi rostro?
El tamaño del armazón debe de ser complementario al tamaño de tu rostro.

Es decir, si tu cabeza es pequeña, tus lentes de sol o anteojos deberán de ser pequeños; por el contario si tu cabeza es grande, deberán de ser grandes. En caso de las cabezas de tamaño regular el uso de los anteojos o gafas de sol no deberá de ser extremo en los tamaños elegidos. Evita que los armazones tapen tus cejas ya que la gente no podrá saber qué es lo que estás sintiendo.

Otro punto respecto al tamaño es que si eres una persona alta no abuses de los armazones chicos y por el contrario si tu estatura es baja tampoco deberás de usar los que sean demasiado grandes.
Al comprar anteojos es de suma importancia poder probártelos, viéndote en un espejo de cuerpo entero o por lo menos a distancia de un espejo chico, no solo verte de cerca, de este modo podrás ver si hacen armonía con tu estatura.

Sin importar la moda del momento respecto a tamaños extremos, siempre hay que tratar de seleccionar los apropiados para cada tamaño de cabeza y estatura.

 

La forma del armazón.

Los anteojos son un accesorio sumamente importante y que pueden hacerte lucir muy bien,  siempre y cuando estos sean los adecuados al tipo de rostro.

Se recomiendan los que  puedan crear un contraste en el rostro pero que no repitan su forma. Es decir:

 

Rostro Ovalado:Esta forma del rostro es la ideal y es por ello que le quedan todo tipo de anteojos y gafas solares, por lo que la forma del armazón puede ser cuadrada, rectangular, ovalada o redonda.

 

Rostro Alargado: La forma de los anteojos puede ser cuadrada, rectangular, ovalada o redonda. Preferentemente los horizontales. Ya que visualmente estos cortarán horizontalmente tu rostro creando el efecto de un rostro ovalado.

 

Rostro Redondo: La forma de los anteojos puede ser rectangulares, en triangulo invertido o de gato; también puedes utilizar los que son en forma de trapecio.

Evítense los redondos o muy ovalados, no abusar de los que tienen forma cuadrada.

 

Rostro Cuadrado:La forma de los anteojos puede ser ovalado o redondo, también puedes utilizar los que son en forma de trapecio pero muy redondeado, no tanto los anteojos de forma angular. Evítense los cuadrados o rectangulados

 

Rostro Rectangular: La forma de los anteojos puede ser ovalado o redondo, también puedes utilizar los que son en forma de trapecio pero muy redondeado.

Evítense los cuadrados o rectangulados, los que tiene forma de trapecio muy anguloso.

 

Rostro de Diamante: Evítense los anteojos muy pequeños y totalmente rectangulares para impedir que se vea más grande y ancha la frente. Prefiere los que tienen forma ovalada, redonda o cuadrada y de tamaño proporcional a tu frente.

 

Rostro de Corazón Evita los anteojos muy pequeños y totalmente rectangulares para evitar que se vea más grande y ancha la frente. Prefiere los que tienen forma ovalada, redonda o cuadrada y de tamaño proporcional a tu frente.

 

Rostro de Pera: Prefiere los anteojos de tamaño regular que sean rectangulares para que se vea más ancha la frente. También los que tienen forma ovalada, redonda cuadrada y los que tiene forma de triángulo invertido.

 

Recuerda que sin importar la forma o tamaño, siempre deberán alinearse con las cejas evitando taparlas y que permitan que se vea el puente de la nariz.

 

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública