¿Dolor de oído después de nadar? Guía completa sobre la Otitis del Nadador
¿Tu pequeño regresó de la alberca con molestias o llora al tocarle la oreja?
La otitis del nadador, conocida médicamente como otitis externa, es una inflamación común que puede convertir un día de diversión en una experiencia dolorosa.
En Sana y Hermosa, te acompaño para que aprendas a identificar sus síntomas, entiendas por qué el cerumen es el mejor aliado de tus hijos y sepas qué medidas tomar para que el dolor desaparezca pronto.
Proteger la salud auditiva de tu familia es más sencillo de lo que imaginas con la información correcta.
¿Qué es exactamente la otitis del nadador y por qué duele tanto?
Se trata de una inflamación de la piel que recubre el conducto auditivo y el tejido blando que lo rodea.
El dolor suele ser intenso porque la piel en esta zona es muy delgada y está directamente sobre el hueso.
Un dato que debes conocer es que la causa más frecuente es la pérdida del cerumen protector, lo que permite que la piel se macere y se inflame. Además, los cambios bruscos de presión por clavados continuos o pequeños traumatismos al limpiar los oídos (¡evita los cotonetes!) favorecen la entrada de bacterias.
¿Cuáles son los síntomas que no debo ignorar?
El síntoma principal es el dolor y la comezón en el oído. A diferencia de otras infecciones, rara vez hay secreción abundante; si notas un flujo constante, es posible que exista una perforación timpánica previa.
Es importante saber que, por lo general, esta afección no causa pérdida auditiva. Debido al dolor, es difícil que tú misma puedas observar la membrana timpánica, por lo que una revisión profesional con el equipo adecuado es fundamental.
¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene otitis externa antes de ir al médico?
Existe una prueba muy sencilla que puedes realizar en casa: retrae el pabellón auricular (la orejita) hacia arriba y hacia atrás con mucha suavidad.
Si este movimiento provoca dolor, es muy probable que se trate de otitis externa, especialmente si tu hijo tiene el antecedente de haber nadado recientemente.
¿Qué otros factores pueden irritar el oído de mi familia?
Aunque el agua es el principal culpable, existen otras causas menos conocidas. El uso de químicos para el cabello como tintes, fijadores o geles puede provocar una dermatitis alérgica en el conducto auditivo.
Asimismo, en Sana y Hermosa te recordamos que el uso constante de auriculares a volúmenes altos (Mal del MP3) puede afectar el tímpano y sensibilizar el área.
Incluso un lavado nasal mal realizado (con agua fría o demasiada presión) puede derivar en molestias auditivas.
¿Cuál es el tratamiento adecuado para aliviar el dolor?
En la mayoría de los casos, la aplicación de gotas óticas recetadas es suficiente para eliminar la infección.
Sin embargo, nunca uses gotas sin supervisión médica, ya que si existe una perforación en el tímpano, el medicamento podría dañar el oído medio.
Para controlar el dolor, el médico puede sugerir antiinflamatorios como el ibuprofeno.
Recuerda: abstenerse de nadar es vital; intentar tapar los oídos para seguir en el agua solo empeorará el cuadro.
Con el tratamiento correcto, el dolor suele ceder en 2 o 3 días.
¿Cómo puedo prevenir que esto pase cada vez que salimos de vacaciones?
Si tu hijo es propenso a estas infecciones, consulta a tu pediatra antes de viajar; él podría recomendarte gotas lubricantes preventivas.
Además, asegúrate de secar bien sus oídos después del baño sin introducir objetos y evita que los bebés tomen el biberón o el seno en posición completamente horizontal, ya que esto incrementa el riesgo de infecciones auditivas por el paso de líquidos hacia la trompa de Eustaquio.
La próxima vez que disfruten del agua, observa el cerumen no como suciedad, sino como el escudo natural de tus hijos. ¿Qué otro pequeño hábito de limpieza podrías ajustar hoy para proteger su salud?
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Aviso legal: La información compartida en Sana y Hermosa tiene fines exclusivamente divulgativos y educativos. Este contenido no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Ante cualquier duda o cambio en tu salud, consulta siempre a tu especialista.
Artículo escrito por: Dr. Carlos Armenta
Pediatra – Neonatólogo – Mtro. Administración y Dirección de Hospitales.
Sobre el autor: Dr. Carlos Armenta Pediatra Neonatólogo y Experto en Neuroprotección Neonatal. Especialista dedicado al cuidado integral del recién nacido y pionero en estrategias de neurodesarrollo en la UCIN. Autor del libro «Neuroprotección en el Neonato» y miembro activo de la comunidad médica mexicana. Cada artículo de este sitio es revisado, editado y respaldado bajo los más estrictos criterios de evidencia científica y práctica clínica actual.
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