Todos los días vamos enseñando a nuestros hijos el comportamiento que deben de tener en casa, en la escuela, en casa de los abuelos, etc. El enseñarles a comportarse en lugares públicos también es parte de su educación. Cuando vamos a un restaurante y vemos niños corriendo, gritando y molestando otras mesas, podemos llegar a sentirnos incomodos y pensar en la mala educación que dan los papás a esos niños. No olvidemos que las acciones de nuestros hijos son una extensión de nuestra imagen pública, ya que los niños imitan todo lo que hacen los papás. (Lee «Tus Hijos: El Reflejo De Tu Imagen Pública»)

Cuando se asiste a un restaurante se espera tener un momento placentero; comiendo lo que más nos gusta, disfrutando de una refrescante bebida, una conversación relajada y que los niños se comporten correctamente. Muchas veces cuando vamos a un restaurante no pensamos que nos toparemos con que en la mesa de al lado tiene niños que nos arruinarán nuestro momento. Esto puede pasarle a cualquiera, incluso a ti. Por lo que te recomendamos que inicies una educación en buenos modales cuando llevas a tus hijos a algún restaurante. Te sentirás mejor cuando algún comensal se acerca a tu mesa y dice “qué niños tan lindos y educados” a que pasen por un lado y te hagan un gesto desagradable.

Para empezar el asistir a un restaurante implica un evento especial en el día a día de la familia por lo que deberán de ir vestidos de acuerdo al lugar al que asistirás, es decir, si vas a un restaurante elegante no deberás de presentarte en ropa de playa o por el contrario si te presentas en una fonda no deberás de ir de smoking. En el caso de los niños es igual, pero es básico llevar a tus niños con ropa limpia y bien peinados.

Existen dos tipos de restaurantes el de buffet y el de comida a la carta. En ambos casos no deberás de obligarlos a comer lo que no les gusta. Algunos papás creen que por ir a un restaurante sus hijos están obligados a probar y gustarles lo que se les sirve y, definitivamente, no es así. Por el contrario, dale a tus hijos de comer solo lo que les gusta y en las cantidades que acostumbran, incluso menos, ya que los niños se distraen o llegan a sentirse incomodos y pierden el apetito; cuando regreses a casa dales de comer lo habitual pero hasta el momento que les corresponde, no les des de comer fuera de su horario de comidas. En algunos restaurantes hay un área infantil destinada a que los niños jueguen o realicen alguna actividad artesanal; en este caso es muy probable que tu hijo solo tenga ojos para esa área y no piense en comer más que en jugar con los demás niños. En este caso, no pidas más de un platillo para tu nene ya que desperdiciará todo lo que le des. Conforme vaya creciendo y acostumbrándose a los restaurantes irá comiendo mejor.

En el caso de los bufetes, es preferible que te levantes varias veces a servirle cantidades pequeñas, a que les sirvas un plato enorme y variado que van a dejar sin probar. Evita dejar los platos con comida ya que se considera de pésima educación. Solo sírvanse lo que se van a comer. Enseña a tus hijos a seguir la fila del buffet y no meterse entre las personas solo por ser niños. Evita que agarren comida o postres de más que sabes que no se van a terminar.

Evita que tus niños se levanten de la mesa a menos que vayan al baño o al área infantil. En este caso procura que te asignen una mesa cerca de dicha área para que no estén corriendo entre mesas y molestando a otros comensales.

No dejes a tus niños caminar entre mesas ya que el acercarse a otras personas puede molestarles. Esto también puede generar un accidente ya que los meseros siempre llevan prisa llevando los platillos en sus charolas y pueden provocar un derrame de éstas. Si los niños andan agachados entre las mesas pueden pisarlos, patearlos o lastimarlos, además de generar incomodidad entre los que están presentes.

Evita en tu mesa que griten, peleen, se acuesten en la silla o recarguen la cabeza en la mesa. No deberán de aventar comida, los cubiertos o escupir lo que no les guste, también evita que se metan debajo de la mesa a jugar, además de que se pueden lastimar, generalmente molestan a los que están comiendo, golpeándoles las piernas o haciendo bromas pesadas.

Si al restaurante invitas a otra familia a convivir con ustedes, evita problemas entre tus hijos, no los obligues a hacer cosas que no están acostumbrados, como comer de más, lo nuevo o más verduras. Retírales el primer plato y ofréceles el segundo, de este modo evitarás incomodar a tus invitados con sus pleitos. Cuando asistes a comer a la casa de alguien, las recomendaciones son las mismas.

Existen muchas reglas en la mesa que pueden ser muy complicadas para los niños pequeños pero poco a poco se las puedes ir enseñando para que tus hijos sean siempre los primeros invitados a comer a un restaurante o a casa de amigos.

¿Quieres saber cuáles son las reglas infantiles en la mesa y cuándo iniciarlas? Lee nuestro artículo en el siguiente enlace.

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública

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