Seré Un Buen Padre

Se cree que los hombres no tienen instintos como el maternal del que tanto se habla de las mujeres, sin embargo, la realidad es que los hombres sí tienen un instinto paternal. Este instinto, al igual que el de las mujeres les provoca miedos, pero lo crean o no, a las mujeres les genera los mismos miedos.

Un hombre que dice que nunca ha cargado un bebé que no tiene idea de cómo son, a qué huelen y cómo se sienten puede llegar a ser tan buen padre como el que ayudó a sus padres con el cuidado de sus hermanos menores toda su vida.

Un hombre con miedos puede aprender al mismo tiempo que lo aprende una mujer; un hombre con miedos puede ser tan capaz de cambiar un pañal, dar de comer y hasta bañar a un bebé; un hombre con miedos puede llegar a amar, cuidar y darle su vida a un bebé.

No hay motivo suficiente para creer que un hombre no está preparado para ser un buen padre. Solo es cuestión de acercarse a platicar son los amigos, vecinos, compañeros de trabajo, incluso con su propio padre para recibir consejos que ayudarán a eliminar la idea de no estar listo o capacitado para ser un buen padre.

Existen algunas clases para los nuevos padres, aún son muy pocas en el mundo entero, sin embargo, puede acercarse al hospital al que asiste su pareja a consulta o donde nacerá su bebé para preguntar por estos cursos. Algunos cursos prenatales incluyen unas horas sobre el miedo de los hombres. También existen conferencias que pueden ayudar. Solo es cuestión de buscar por internet. Otra opción es que, aunque también son pocos, hay libros que ayudan a los futuros papás a conocer más el tema de los nuevos bebés; ya sean libros exclusivos para papás o en los libros sobre embarazo vienen secciones muy completas que hablan sobre papás y bebés. Existimos revistas impresas o por internet que también brindamos información para ayudarlos a sobrevivir la paternidad, incluso tenemos foros en las redes sociales.

Cuando nace el bebé todos los hospitales enseñan a los futuros papás a cuidar a su angelito, bañándolo, vistiéndolo, cambiándole el pañal, alimentándolo, etc. Es cuestión de perder ese miedo y en pocos días se adquirirá un estilo propio.

No hay pretextos para no informarse, no hay pretextos para no aprender, no hay pretextos para no arriesgarse, porque una vez que el papá aprende, nunca más querrá dejar de ver por sus hijos.

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública