Várices y «Arañitas»: Guía sobre Síntomas, Apariencia y Prevención de las Venas Dilatadas.
Las várices son venas dilatadas. Ni más ni menos.
Algunos de los síntomas más frecuentes cuando aparecen estas son: Sensación de pesantez en las piernas, hinchazón o edema de las piernas, calambres especialmente por las noches.
Al principio, las várices pueden lucir como venas muy delgaditas y con muchas ramificaciones, imagínate unas “arañitas” azules o violetas, si no las previenes, estas pueden pasar a ser unas venas dilatadas es decir, notarse en la superficie de la piel y parecer como abultamientos venosos o bolitas .
Es vital distinguir entre la fase estética inicial y la fase clínica avanzada
Las várices se presentan, más comúnmente en las mujeres y puede ser varias causas, las más frecuentes son: por edad (mujeres mayores a los 50 años), genética, problemas hormonales, obesidad, sobrepeso, embarazo o por estar mucho tiempo sentada, de pie o llevar una vida sedentaria.
Para el mejoramiento de las várices o evitarlas se recomienda hacer ejercicio ya que de esta manera se estimula un mejor flujo de sangre al corazón.
Otras opciones muy recomendables son: la pérdida de peso, mantener las piernas elevadas por arriba del nivel del corazón al descansar y no cruzarlas cuando se esté sentada.
Utilizar ropa que no esté ajustada y evitar estar de pie por períodos largos, también puede ayudar.
Si las várices ya se han convertido en un problema debido al aspecto y a los dolores, lo recomendable es solicitar ayuda médica profesional.
Existen muchos tratamientos que te ayudarán a sentirte mejor, evita llegar a una cirugía de várices y cuídate.
¡No permitas que el dolor en tus piernas avance! Si notas hinchazón o abultamientos, consulta a un especialista para prevenir una cirugía.