El Manejo Del Estrés

¿Qué es el estrés?

Muchas veces cuando nos sentimos amenazados por tareas que generalmente sabemos resolver terminamos siendo víctimas del estrés, es decir, cualquier cambio físico o emocional que nos hace sentirnos vulnerables, desafiados o demandados en extremo, nos puede generar la una tensión llamada estrés.

El estrés puede convertirse en una situación complicada de resolver ya que debido a la tensión que experimentamos para poder salir adelante nos envolvemos en un círculo vicioso que nos atrapa cada vez más; debido a la falta de sueño, concentración, falta de memoria y dificultad para tomar decisiones que nos apoyen a salir del encierro que nos amenaza. Muchas veces el estrés emocional termina dándonos problemas físicos que confundimos con enfermedades. Tal es el caso de: dolores de cabeza, cambios hormonales (en las mujeres), dolores de estómago, nauseas, mareos, cólicos, etc. Pero a largo o mediano plazo si no se atiende puede generar: diversas patologías, ansiedad, insomnio, dolores musculares, depresión trastornos de atención y hasta trombosis,  inmunodeficiencia y diabetes. (Entre muchas otras).

¿Qué desencadena el estrés?

Algunos desencadenantes del estrés pueden ser: el trabajo, la falta de dinero, el exceso de deudas, enfermedades de tratamiento lento, la contaminación ambiental (ruidos, smog, etc), relaciones sociales negativas, frustraciones personales, relaciones sociales o laborales fallidas, problemas familiares, personas cercanas que fallecen, la rutina, entre muchas otras.

Tratamiento del estrés

Una vez que uno ha detectado que el estrés lo está afectando lo ideal es atacarlo por sí mismo. Existen formas muy sencillas de eliminarlo pero se requiere de disciplina y ganas de sacarlo de su vida.

Ejercicio: la realización de ejercicio moderado de 3 a 5 veces a la semana ayuda a concentrar a su cuerpo en actividades físicas. Permite la oxigenación y darse un rato para pensar en lo que lo está afectando. El salir a caminar por lo menos, es una forma estupenda de eliminar el estrés. Otros ejercicios que le pueden ayudar son en los que se tiene que concentrar como jugar tenis, golf, o algún deporte en equipo (futbol, básquetbol, beisbol) otras formas de hacer ejercicio son los ejercicios aeróbicos, natación, asistir a un gimnasio o simplemente bailar.

Actividades creativas: el estrés puede eliminarse fácilmente cuando se concentra la mente en actividades que generalmente no hace, como las manualidades. Puede tejer, hacer muñecos de peluche, repujado en metal, etc. Todas aquellas actividades que le gustaría que  mejoraran su casa. Las actividades artísticas como lo son cantar, tocar instrumentos musicales, escribir, modelar esculturas, pueden ayudarle a sacar toda su creatividad guardada.

Eliminar frustraciones: ¿Hubo algo con lo que se quedó con ganas de aprender o hacer? Tal vez, aprender un nuevo idioma o terminar el inconcluso, entrar a la escuela sin importar su edad puede ser muy desafiante pero al mismo tiempo le pone una nueva meta a su vida, aprender a nadar, lanzarse desde una avioneta en paracaídas, conocer ese país que solo ve en los libros.

La alimentación: es muy importante ya que con un correcto manejo de su dieta puede eliminar el estrés, bajar quizá, unos kilos y hasta mejorar su piel, salud, estado de ánimo, y musculatura. Procure comer al aire libre de vez en cuando, desayune viendo árboles o un lindo jardín, o que mejor que la playa. Si no puede, salga al campo y lleve a la familia o amigos a un desayuno tranquilo.

La risa: está comprobado que las personas que ríen seguido tienen una mejor calidad de vida en general. No sea tan brusco con su estilo de vivir. Déjese llevar por los momentos “simplones” y ría todo lo que pueda cada día.

El convivir socialmente: No solo nos referimos a asistir a fiestas y bailes. El tener una mejor comunicación con sus semejantes ayuda mucho a desestresarse. Una noche bohemia, puede ser muy relajante, una reunión de chistes y bromas. Una fiesta de juegos de mesa o casino pueden ayudarle demasiado. Por supuesto evite excesos y procure ante todo la seguridad de sus acompañantes, familia y especialmente la suya.

Consentirse: muchas veces el asistir a un spa para un masaje relajante puede ser la diferencia de estar tenso  a estar relajado. Hay quienes con el simple hecho de ir a cortarse el cabello, que le realicen un manicure o pedicure tienen para sentirse más tranquilos. Piense qué le gusta para consentirse. Un enorme trozo de pastel, aunque después tenga que ponerse a dieta o simplemente un momento romántico a solas con su pareja.

La respiración: La mejor forma de relajarse es crear un ambiente tranquilo con música o sin ella pero en donde usted se pueda sumergir en sí mismo unos minutos al día. Haga unas diez respiraciones profundas y exhale todo lentamente, libere su mente de todo problema, póngala en blanco, no piense en nada. Hágalo por la mañana y por las noches, muy pronto se acostumbrará. En cualquier situación que le represente una amenaza inténtelo y podrá pensar con mayor claridad para poderlos resolver. Si puede inscribirse a clases de Yoga, notará un pronto cambio en su vida.

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública

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