El tener un rostro cuidado habla mucho de nosotras mismas.
¿Cuántas veces hemos visto rostros con una piel tan hermosa que los envidiamos? Y no importa si vemos rostros de jovencitas o de señoras mayores, se nota el cuidado que tienen y el amor que conservan hacia ellas mismas.
El rostro es nuestra carta de presentación y es por ello que debemos de cuidarlo. No solo es cuestión de vanidad o belleza, se trata también de salud, autoestima y como herramienta para relaciones sociales.
Todas somos hermosas pero necesitamos echarle una manita a nuestra hermosura.
El mantener una piel cuidada, sin manchas, la menor cantidad de arrugas, sin acné y una perfecta hidratación es cuestión, más que nada, de disciplina.
No es cuestión de dinero, es de cuidado y paciencia hacia nuestra persona.
He aquí los consejos más sencillos que puedas imaginar pero que te van a garantizar un perfecto cuidado sin gastar grandes fortunas.
Esto deberás de hacerlo todos los días por la mañana y por la noche:
Limpieza
Deberás de eliminar todo tipo de suciedad, ya sea grasa, maquillaje, contaminación, etc. Lo eliminarás con un shampoo para rostro, gel, crema, espuma o el producto ideal para tu tipo de piel.
Sigue muy bien las instrucciones de tu producto ya que algunos se eliminan con agua, algodón o un simple papel tissue.
Tonificación
Después de retirar tu producto limpiador coloca en un pad de algodón tu tónico facial o agua micelar, también el indicado a tu tipo de piel.
Este tónico o agua micelar te ayudan a eliminar el resto de producto limpiador y a nivelar tu PH es decir la acidez de la piel.
De esta manera evitarás que tu piel brille o se vea sin vida. Esto prepara la piel para la hidratación.
Hidratación
Por el día y por la noche aplica un serum, crema, gel o fluido que vaya de acuerdo al tipo de cutis. Esto te ayudará a que tu piel reciba la suficiente cantidad de agua para evitar líneas de expresión o arrugas.
Te permitirá tener una piel radiante y llena de vida con el color perfecto.
Protección Solar
Todos los días por las mañanas deberás de aplicar filtro solar. No importa si vas a salir de casa o no. Ya que algunos rayos solares pueden traspasar los cristales de tu casa o automóvil.
No necesitas tener que salir de tu hogar para aplicártelo, por tu salud acostúmbrate a aplicarlo y retocarlo preferentemente, dos veces al día y si sales de casa cada 4 horas, mínimo. Si sudas demasiado o te mojas el rostro, cada 2 horas.
Además de que te ayuda a evitar las líneas de expresión y retrasar las arrugas, es ideal para evitar las manchas de la piel e incluso, el cáncer de la misma.
Exfoliación
Una vez a la semana deberás de utilizar un exfoliante que te ayude a eliminar las células muertas, puede ser un exfoliante químico que dejas reposar unos minutos y luego eliminas con agua; o uno con gránulos (de preferencia que no sean de micro plásticos), das un masaje ligero en el rostro y luego aclaras con agua tibia.
También deberás de elegir el ideal a tu tipo de piel. El eliminar las células muertas sirve para que tus productos funcionen con mayor eficacia y penetren para un mejor resultado, puedas eliminar puntos negros, y minimizar líneas de expresión.
Pero, antes de usarlo platica con tu dermatólogo, No todos los rostros pueden usar exfoliaciones.
Tratamientos de cabina o Spa
Una vez al mes, si tienes el presupuesto, puedes asistir a un tratamiento de cabina. Realízate una limpieza facial profunda que te ayude a rejuvenecer la piel y eliminar los puntos negros, barros y espinillas.
Te aplicarán una mascarilla según tus necesidades. Otros tratamientos que puedes realizarte son exfoliaciones más profundas auxiliares en la eliminación de manchas y líneas de expresión o un tratamiento reafirmante que ayuda a evitar la flacidez o genera tensión del rostro.
Los tratamientos son infinitos y todos dependen de tus necesidades y presupuesto, solo acércate a tu dermatólogo, cosmiatra o spa favorito.
Para conservar un rostro maravilloso deberás de mantener una buena alimentación, muy balanceada, evitar lo más que puedas los productos chatarra y consumir al menos 8 vasos de agua; sin olvidar que un sueño de 7 a 8 horas diarias es lo ideal.