Viajar En Tren Embarazada

Viajar En Tren Embarazada - sana y hermosa

Precauciones Al Viajar En Tren Estando Embarazada

Viajar siempre es un aliciente para pasarla bien, salirnos de nuestra rutina y en la mayoría de los casos descansar. Sin embargo, cuando se está embarazada se deben de tomar precauciones de vital importancia para asegurar la comodidad de embarazada, pero sobre todo de la salud de ella y de su bebé.

Viajar en tren es divertido, es una experiencia diferente del resto de los transportes y se queda a en el recuerdo de los niños; para una embarazada también debe de ser un recuerdo bonito. Por ello, te dejo los siguientes consejos si vas a viajar en tren embarazada.

 

Si viajas en tren será de vital importancia que consideres antes de subirte:

  • Que ya tienes autorización por escrito de tu ginecólogo para poder viajar y soportar el bamboleo del tren.
  • Si el tren cuenta con “carro o vagón comedor” si es así, consume líquidos constantemente y procura comer bien, sentada y cómoda. Si no cuenta con ese vagón, entonces hazte de un buen maletín con comida que contenga galletas, pan o barras de cereal, agua embotellada o jugos de frutas; todos ellos con cantidades muy bajas de sodio.
  • Evita la comida cruda, procura que todo esté cocinado y que se pueda consumir frio. De preferencia que esté hecho en casa y no comprado de una tienda.
  • Si viajas de noche y existe la posibilidad de adquirir “una cama privada”, solicítala, te sentirás mucho mejor cuando llegues a tu destino.
  • Acude constantemente al baño.
  • Camina al menos 10 minutos cada hora si vas sentada y no cuentas con una habitación privada.
  • Procura que el aire te pegue en la cara de vez en cuando, evitarás marearte y refrescarás tu rostro e ideas.
  • Si tus pies se hinchan consume agua embotellada y levanta las piernas, de ser posible.
  • Lleva ropa cómoda de preferencia de algodón y evita la ropa que se ajuste en tu cintura con botones, prefiere la que tiene resorte.
  • Lleva zapatos cómodos que no sean de tacón, caminar entre los vagones de un tren puede ser peligroso con tacones ya que puedes perder el equilibrio y tener un fuerte accidente.
  • Nunca camines sola en un tren en movimiento, procura siempre ir acompañada o pide te acompañe el guardia del vagón en el que te encuentras.

 

Como precaución extra toma en cuenta que debes de llevar los datos de tu médico a la mano, preferentemente su número telefónico o celular; y todos los papeles de tu seguro por si se presentara alguna situación que requiera que visites algún hospital durante tu viaje.

 

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente L.

Mtra. Consultora en Imagen Pública e Influencer

 

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Precauciones Al Viajar En Avión Estando Embarazada

Si ya tienes tus boletos de avión y casi lista tu maleta es porque tu ginecólogo ya te ha dado por escrito luz verde para que viajes. Pero si tu médico no tiene idea de que piensa viajar, es muy importante que acudas a revisión antes de cerrar tu maleta.

Los viajes en avión para embarazadas requieren de un cuidado especial antes del viaje, durante y después, ya que el cuerpo se somete a presiones que no estamos acostumbrados y en un embarazo hay que tomar precauciones extras.

Si vas a viajar por avión deberás de tomar en cuenta que:

  • La mayoría de las aerolíneas te harán firmar un documento en donde tu sola te haces responsable de lo que pueda suceder durante el viaje y excluyes de toda obligación a la línea aérea.
  • Es muy probable que no te permitan subir si no cuentas con aprobación escrita de tu ginecólogo. Lleva dos copias ya que se quedarán con una a tu salida y otra a tu regreso.
  • Que la mayoría de las aerolíneas solo permiten viajar a las mujeres que tengan 35 semanas de gestación o menos.

 

Evita los siguientes puntos al viajar en avión durante el embarazo:

  • Evita volar si tienes problemas de placenta, de sospecha de un parto prematuro o estás embarazada de más de un bebé.
  • Evita los vuelos que crucen países grandes, vayan de un continente a otro o que lo crucen de un lado a otro. No solo por el cansancio, sino que los niveles de oxígeno son menores debido a las grandes alturas en los que se viaja por lo que tu bebé recibirá menos oxigeno debido a la aceleración cardiaca que experimentarán él y tú.
  • Evita los cacahuates y todo tipo de botana que tenga sal en exceso. Si en vez de botanita te ofrecen un refrigerio pregunta por el que tenga menos sodio o más frutas y verduras. Algunas aerolíneas pueden consentirte y darte la oportunidad de elegir tu menú antes de subirte al avión, elige el más sano y bajo en sodio.
  • Evita pasar por los portales de rayos X, aunque se dice que son muy seguros, no estás obligada a pasar por debajo de ellos, pero sí a que te revisen.

 

Sigue estos consejos si estás embarazada y vas a viajar en avión:

  • Solicita te den un asiento en pasillo (generalmente te lo dan sin pedirlo), para que puedas levantarte constantemente a caminar y a ir al baño.
  • Camina unos 10 mns cada hora (o más)
  • Pide agua embotellada continuamente para que te mantengas hidratada, se sentirás mejor.
  • Si ya estás hinchada por el embarazo o eres de las que se hinchan, aunque no estén embarazadas procura llevar ropa cómoda y suelta, zapatos o tenis que no estén muy ajustados.
  • Procura que la ropa en tu cintura se ajuste con resorte y no con botones.
  • No lleves zapatos de tacón y menos de “tiritas”.
  • La ropa de algodón puede ayudarte a sentirte más cómoda en caso de que transpires demasiado.
  • No te quites el cinturón de seguridad, excepto, claro, para levantarte a caminar o ir al baño, una vez que regreses póntelo inmediatamente estés o no embarazada, hazlo también con tu familia.
  • Una vez en tu destino procura tener muchas horas de sueño y descansar lo más posible, no te presiones para lograr metas en paseos o compras, date tu tiempo, importa más la salud de tu bebé y la tuya.

 

Como precaución extra toma en cuenta que debes de llevar los datos de tu médico a la mano, preferentemente su número telefónico o celular; y todos los papeles de tu seguro por si se presentara alguna situación que requiera que visites algún hospital durante tu viaje.

 

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente L.

Mtra. Consultora en Imagen Pública e Influencer

 

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Embarazo Y Productos Químicos En Casa

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Muchas personas ven el estar embarazada como el que las embarazadas tendrían que vivir en una burbuja  los próximos nueve meses. Sin embargo, no es necesario. Una embarazada deberá de tener mucho cuidado durante todo su embarazo pero no al grado de no mover un dedo o tener que contratar a alguien que haga las cosas por ella las 24 horas. Dentro de nuestras casa encontramos productos químicos que son de uso constante y no somos conscientes de lo peligrosos que pueden llegar a ser. Afortunadamente, la mayoría de los productos peligrosos nos avisan de su toxicidad con símbolos fáciles de identificar.

Sin embargo, productos como el cloro que se usa todos los días como desinfectante casero puede llegar a ser incomodo o peligroso. No existen muchos estudios que informen qué productos pueden ser dañinos durante el embarazo, ya sea para la mamá o que causen malformaciones en el bebé (aunque se sospecha de algunos productos insecticidas). Pero, y precisamente por esta falta de información es necesario tomar precauciones ya que todos los días probamos productos para el mejoramiento de la limpieza en casa, la eliminación de insectos o pinturas para mejorar el aspecto de nuestro entorno. Y no sabemos qué contienen. Tal es el caso de las pinturas que contenían plomo, muy dañino para nuestra salud. Se eliminó el plomo de las pinturas y surgieron nuevos productos para pintar casas, pero resultó que algunos contienen mercurio, igualmente dañino para el ser humano.

Por ello te presentamos algunos consejos básicos para que tomes en cuenta respecto al manejo de productos químicos que usas regularmente en casa.

  • Lo ideal es que utilices guantes de plástico para que tu piel no toque ningún producto que pueda llegar a ser absorbido por tu piel, o que te genere un daño, una dermatitis o alergia.
  • Algunos productos tienen olor fuerte o desagradable. Puede ser que llegues a marearte o te provoquen nauseas, procura tener el área ventilada cuando los utilices.
  • Si el producto que usas genera vapores o humo será mejor que tengas abiertas las ventanas, mantengas una buena ventilación o evites usarlo al menos durante tu embarazo.
  • Ten mucho cuidado con los aerosoles ya que algunos dejan residuos en el ambiente que puedes inhalar. Procura que el mismo producto lo puedas usar en vaporizadores de bombeo.
  • Algunos productos de limpieza en seco o los del horno incluyen etiquetas que indican el grado toxico al que pertenecen. Evita usarlos si al leerlos dice “producto tóxico”.
  • Independientemente de que estés embarazada o no, evita mezclar productos con cloro y amoniaco ya que pueden ser mortales.
  • Si decides fumigar tu casa o lugar de trabajo, justo durante tu embarazo, evita permanecer en el lugar por lo menos 1 o 2 días y después de este tiempo procura mantener una excelente ventilación durante el mayor tiempo posible. Antes de fumigar procura que los armarios y las superficies de la cocina estén cubiertos para evitar contaminarlos. Pide ayuda para que alguien más sea quien limpie después de fumigar. Por ningún motivo deberás de tocar nada que haya sido expuesto al insecticida. Si por alguna razón estuviste expuesta brevemente a los componentes químicos de la fumigación, no corres ningún peligro pero coméntalo con tu ginecólogo para mayor seguridad.
  • Si buscas una distracción durante tu embarazo, que no sea la de pintar la habitación del bebé ya que el olor a pintura puede provocar dolores de cabeza, mareos, náuseas y hasta vómitos; además de si consideramos el riesgo potencial de subirse a una escalera y caerse de ella por los síntomas antes mencionados o simplemente por la falta de equilibrio que genera el llevar peso extra dentro de tu cuerpo.
  • Si la decoración del cuarto del bebé incluye lijar paredes o el uso de pinturas deberás de estar fuera de tu hogar al menos un día; independientemente de que te encuentres en casa o no, se deberán de hacer todas las labores de remodelación con las ventanas abiertas el mayor tiempo posible para que no te afecten.
  • Una opción para absorber las emanaciones nocivas en el aire es la colocación de plantas. Además de que sirven como elemento decorativo vivo, ayudan a mejorar la calidad del ambiente, aun cuando este no sea riesgoso para tu embarazo.

Artículo escrito por: Martha Aline De la Fuente

Mtra. Consultora en Imagen Pública

Trabajo De Parto

Trabajo de parto

¿Qué es?

Es cuando se inicia la actividad uterina, es decir, la frecuencia de las contracciones, su duración y la intensidad de las mismas. En pocas palabras, cuando inician las contracciones para que nazca el bebé.

¿Qué inicia el trabajo de parto?

Aún no se sabe con exactitud, hay varias teorías donde la principal es por inicio de un cambio bioquímico en la madre y el feto que hace que el bebé empiece a absorber el líquido de sus pulmones desde 72 hrs antes de iniciar las contracciones y al relajamiento de los músculos de la pelvis y cuello uterinos. Otras teorías son límite de la distensión uterina (el útero ya no puede crecer más), disminución brusca de estrógenos y progesterona y el aumento de las prostaglandinas circulantes.

¿Qué sé que ya inicio?

Al iniciar con el trabajo de parto, lo primero que vas a sentir es una sensación de dureza en el abdomen, también lo pueden apreciar el médico y el papá o cualquier otro miembro de la familia que te toque el abdomen. Estas contracciones van a irse incrementando en intensidad y frecuencia y vas a sentir que se irradian a la parte baja de la espalda. Si ya lo sientes así, ¡¡felicidades, ya iniciaste el trabajo de parto!!

¿Duele?

Al principio no. Posteriormente, conforme las contracciones se hacen mayores en intensidad y duración, el dolor irá apareciendo en el abdomen e irradiándose a la parte posterior baja de la espalda. Inmediatamente, al iniciarse la relajación uterina después de una contracción, el dolor es lo primero que desaparece y después se relaja por completo el abdomen.

¿Cómo puedo diferenciarlas de las contracciones de Braxton Hicks?

Si ya leíste este término, sabrás que estas contracciones se presentan después de las 30 semanas de embarazo. No son progresivas, es decir, no inician el trabajo de parto. Ayudan al bebé a acomodarse antes de iniciar el trabajo de parto. La principal diferencia con las contracciones del trabajo de parto es que estas contracciones no duelen y no son rítmicas ni coordinadas y no abarcan todo el útero (la mayor parte de tu abdomen a estas alturas), así como tampoco se irradian a la parte baja de la espalda.

¿Qué me va a suceder?

Hay varios periodos del trabajo de parto:

1) Pródromo de trabajo de parto: Así le llamamos cuando ya vas a iniciar con las contracciones rítmicas y coordinadas. Abarcan casi en su totalidad del útero. Se inicia a relajar el cuello del útero, pero aún no se aprecia dilatación del mismo. Puedes expulsar el tapón mucoso, que es la salida de un moco café pálido a través de la vagina, a veces acompañado de un discreto sangrado.

2) Primer periodo: Ya se terminó de borrar el cérvix (se aplana y ya no tiene forma de cuello de botella). Inicia la dilatación del cérvix (necesitas 10 cms de dilatación para que nazca el bebé, esto lo detecta el ginecólogo por palpación). Las contracciones aumentan en frecuencia, duración e intensidad. Es el periodo más prolongado del trabajo de parto. Es en este momento en que te pueden sugerir colocar un bloqueo peridural en la espalda para disminuir la intensidad del dolor sin sacrificar las contracciones del útero.

3) Segundo periodo: A la contracción uterina se suma la presión de los músculos abdominales facilitando la expulsión del bebé. Es en este momento que nace tu bebé.

4) Tercer periodo: También llamado alumbramiento. Es cuando las contracciones ya no son dolorosas. El útero se contrae para evitar sangrado al desprenderse la placenta.

5) Puerperio: Es el periodo postparto inmediato donde disminuyen la frecuencia, intensidad y propagación de las contracciones. También hay expulsión de coágulos.

¿Qué tan seguidas debo de tener las contracciones?

Como ya sabemos, las contracciones inicialmente sirven para que ocurra la dilatación cervical. Por eso, debemos tener 3-4 contracciones en 10 minutos durante el primer periodo de trabajo de parto. Esta frecuencia en las contracciones se presenta progresivamente, es decir, al inicio no son tan frecuentes, van incrementando conforme a la dilatación cervical. También es importante que notes que posterior a una contracción haya relajación completa del útero (si no notas esto, debes avisarle a tu médico).

¿A qué se refieren que ya se encajó el bebé?

A que la cabeza del bebé desciende hacia la cavidad pélvica. La forma en que lo notas, es que tu fondo uterino (la parte más alta del útero) desciende, con lo que mejorará tu forma de respirar, ya que no vas a sentir la compresión en tu tórax. Te va a costar más trabajo orinar ya que el bebé ahora comprime la vejiga y sentirás las piernas más hinchadas o con calambres. Puede que también no puedas evacuar, pero esto se presenta a finales del primer periodo del trabajo de parto.

¿Cuándo se deben romper las membranas?

Hay dos tipos de ruptura de membranas, la ruptura prematura que generalmente denota algún problemas y no tiene relación con el trabajo de parto (Ruptura Prematura de Membranas http://www.sanayhermosa.com/2014/01/ruptura-prematura-de-membranas/) y la ruptura durante el trabajo de parto que se presenta cuando ya tenemos aproximadamente 4 cms de dilatación y se produce por la presión de las contracciones uterinas. También tu médico puede romperlas, con la finalidad de acelerar el trabajo de parto, pero se necesita saber el momento idóneo para esto.

¿Qué monitorizan durante el trabajo de parto?

Cuando ingresas al área de obstetricia, te colocarán un transductor o Toco cardiógrafo sobre tu útero. Lo que esto mide son principalmente 4 cosas: intensidad, duración y tono de las contracciones, así como la frecuencia cardiaca fetal antes, durante y posterior a las contracciones. Le son muy útiles al ginecólogo y al neonatólogo para ver el bienestar de tu bebé. En lugares donde no se cuente con este aparato, con palpar el útero antes y durante las contracciones y monitorizar la frecuencia cardiaca fetal son suficientes. Siempre en ambos casos, se debe llevar un registro del trabajo de parto.

Artículo escrito por: Dr. Carlos Armenta

Pediatra – Neonatólogo – Mtro. Administración y Dirección de Hospitales